Nacho Villa y la exageración del periodismo

Duro perfil profesional publica hoy El País sobre el periodista Ignacio Villa, que se va a convertir en el próximo director general de la radio y televisión públicas de Castilla-La Mancha.

Villa accederá al cargo avalado por la presidenta de la comunidad autónoma, María Dolores de Cospedal, que en verano de 2009 acusó sin pruebas a jueces, fiscales y fuerzas de seguridad del Estado de organizar escuchas telefónicas ilegales a miembros de su partido.

En este caso, pues, parece que comunicación y política, política y comunicación, coinciden plenamente en sus planteamientos informativos.

Habrá que estar atentos entonces al derrotero que toma la television pública castellano manchega, si sigue siendo pública, porque el Partido Popular ha dicho en repetidas ocasiones que pretende privatizar las televisiones autonómicas.

La noticia de la elección de Villa me llega cuando estoy releyendo un antiguo libro del famoso columnista de ABC Carlos Luis Alvarez Cándido, “La sangre de la rosa” (1996), en el que daba su particular punto de vista de los gobiernos socialistas de Felipe González.

En un revelador párrafo, que reproduzco a continuación, Cándido viene a justificar la exageración periodística que practicaban por entonces los periódicos:

“Parece evidente que en este tiempo la exageracion periodística. rápida y nerviosa, motivada por los malos sentimientos o por la necesidad del beneficio industrial, ha sido una característica de las tiras informativas de los periódicos y sobre todo de algunas tertulias radiofónicas. En último termino, la exageración, cuando no se estira hasta la mentira, es una lente de aumento que se aplica a los hechos y nos obliga a fijarnos en ellos, de manera que al cabo encontramos más de los que buscábamos”.

Y unas líneas más delante añade

“¿No hay que exagerar las cosas aunque existan indicios de que al final los hechos nos darán la razón? Yo creo que ese es un riesgo que los periodistas deben correr. Lo prueba el queven muchas ocasiones que corrieron ese riesgo, al cabo se vio que eran ciertos los toros”.

Aunque ya de por sí es controvertido, este tipo de periodismo, como el mismo Cándido advierte, tiene su límite en la mentira.
Y tras leer el perfil de Ignacio Villa o las declaraciones de Cospedal, parece que ese límite no existe.

Anuncios

Comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s