Funcionarios de día, poetas de noche

Tuvo que ser un poeta quien escribiese “Yo es otro”. La confesión de Arthur Rimbaud a su amigo Paul Demeny en la Carta del vidente desconcertó a una sociedad empeñada en que cada cual fuese uno y el mismo siempre, algo que, por suerte, escapa a los designios humanos. Pero los poetas y los artistas han tenido que ser otros para distanciarse de sí mismos y, a partir de la multiplicidad de sus identidades alquiladas, elaborar las ficciones que conocemos como obras de arte en las que proyectan también esa diversidad.

Ver la entrada original 1.966 palabras más

Anuncios

2 comentarios en “Funcionarios de día, poetas de noche

  1. Me gustó mucho el artículo y lo sigo de aquí en más. De todas maneras, siempre me queda la misma pregunta: ¿dónde están las mujeres escritoras? ¿qué ocurre con aquell@s a los que la noche nos encuentra agotados de oficina y, luego, de tareas familiares? ¿dónde depositamos las palabras no escritas? ¿en qué cuenco caben las ideas que no llegan a ser plasmadas?

    Me gusta

Comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s