La vanidad de todo quehacer

Hace ya algunos años que anoté esta cita de aquella estupenda novela de Herman Hesse, tantos como hace que la devoré. En algún sitio leí después que era una novela iniciática, sin que me quedara muy claro que pretendían decir con aquello, porque no hay más que la iniciación a la vida de un joven mientras recorré los caminos de la vieja Europa.

Pero una y otra vez, con frecuencia de repente, como por ensalmo, habían huido de él la alegría y la tranquilidad, una y otra vez se había derretido aquella ilusión grasa y gruesa, aquel engreimiento, aquella arrogancia y perezosa tranquilidad del alma, y ello lo había arrastrado a la soledad y a la meditación, a la peregrinación, a la reflexión sobre el sufrimiento, la muerte, la vanidad de todo quehacer, a clavar la mirada en el abismo”.

Herman Hesse, Narciso y Goldmundo

Imagen de Herman Hesse por Ernst Würtenberger
Retrato de Herman Hesse por Ernst Würtenberger

Ahora apenas recuerdo nada de aquella novela. No sé si voverla la leer. Poco después devoré también El lobo estepario y me pareció una novela partida en dos, me entusiasmó la primera parte, pero la segunda me dejó un tanto perplejo. Creo que volveré de nuevo a ellas, un poco para confirmar la sabiduría de Sergio Pitol.

Anuncios

13 comentarios en “La vanidad de todo quehacer

  1. No recuerdo quién era, pero sé que aparecía en el prólogo (de nuevo los prólogos…) de “Guerra y paz” de no recuerdo qué editorial… La cosa es que ese “desconocido” releía la novela cada diez años porque descubría cosas nuevas.
    Philip Roth, por ejemplo, hace tiempo que sólo se dedica a releer las obras que le han marcado en su vida.

    Y un caso personal: hace un tiempo me dieron una nueva visión de Robinson Crusoe y tuve la sensación de que había leído sólo la parte de aventuras, no la de la esclavitud/religión/dominación… Yo lo leí con doce años, por lo que sólo me fijaba en cómo Robinson se las apañaba para salir de la isla. Los “mayores” saben que la isla puede ser el escenario para las aventuras, pero también una excusa para tratar otros temas. En fin, que cada libro, según la edad-lugar-momento en que se lea, da lugar a muchas conclusiones.

    saludos

    Me gusta

    • Tienes razón, Diego, por eso me planteo seriamente releer a Hesse. Los libros tienen algo de espejos de nosotros mismos en los que vemos lo que queremos ver (o lo que nuestra capacidad nos permite ver) y, a pesar de ello, pasado el tiempo, son como un espejo nuevo. Saludos.

      Le gusta a 1 persona

  2. Este no lo había leído, me gustaron Lobo estepario, Demian, Siddhartta y la historia de un buscavidas, se llamaba Knulp (o algo así). A finales de los 90 las leí seguidas. No sé si estoy suficientemente místico como para liarme con Siddhartta a estas alturas, o con Lobo estepario, pero seguro que me llevaría sorpresas (es lo que tienen los grandes). Me apunto éste, por si acaso me lo encuentro. Un saludo.

    Me gusta

  3. Hace mucho tiempo que leí Narciso y Golmundo, el libro está en mi bilioteca, pero recuerdo que fue una de las novelas que más me gusto de Hermann Hesse. Es curioso que a Hesse es un autor al que hoy se lo lee poco, cuando fue muy leido hace años y especialmente por los jóvenes, Yo leí por primera vez (la lei más de una 🙂 Demian estando en 3º de BUP) se ponía a H. Hesse casi como un escritor juvenil y no lo es en absoluto. Es más algunas obras suyas como El lobo estepario, que se leen a esas edades no son comprendidas, al menos a mí me pasó entonces, porque es una novela de la crisis de la edad madura. Leerla hace un par de veranos fue una experiencia muy diferente a leerla por primera vez antes de los 20 años.
    Siddhartta nunca me gustó demasiado, pero no es una novela oriental tampoco. Y la larga y densa El juego de los abalorios, requiere el tiempo de un verano tranquilo.

    Me gusta

  4. Recientemente he vuelto a “Satanic verses” de Salman Rushdie, por cuanto me haya podido gustar cuando fue publicado (lo leímos todos en casa y lo comentábamos) mi última lectura fue mucho más rica por todo lo que he aprendido no sólo sobre el islam, si no sobre la cultura de la India (incluida la más marujil, que tanto me gusta). ¿Hesse? Demian y el Lobo Estepario, apenas adolescente y honestamente no recuerdo ni de lo que hablan. ¿Qué sea hora de repasarlos?

    Me gusta

Comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s