En honor del pirata

Un excelente ejemplo de cómo la realidad supera la ficción y de saber contarlo. Para disfrutar de la lectura.

Periodismo narrativo en Latinoamérica

La última vez que se vio estaba en Cartagena y contaba 34 años. Era Yamal un hombre grande y corpulento, apuesto como una estampa de turcos conquistadores, con un diente de tigre de Bengala colgado al cuello, de pelo largo y piel aceituna, descamisado, pantalones bombachos y cimitarra al cinto. Se paseaba por Cartagena como un personaje de las mil y una noches, de esos que roban princesas y atesoran joyas. Llegó al Corralito de Piedra en un día soleado de 1995 procedente de Curazao. Parado en el bauprés de un velero azul de velas hinchadas, timoneado por alguien recién conocido en las Antillas. Un tal capitán Morgan, inglés que nada sabía sobre barcos y huía de sus familiares porque querían meterlo en un ancianato.

Morgan y Yamal, en un velero, llegando a Cartagena, con la mirada ansiosa de marinos viejos, fueron sin duda los personajes más increíbles que hayan…

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