Ecuaciones y marketing

El asunto de la traición siempre me ha atraído como tema literario. En parte por circunstancias personales y en parte por la fascinación que en su día, y aún ahora, me produjo Érase una vez en América. En ésta película David Aaronson regresa a Nueva York después de haber sido traicionado por un amigo de la infancia, Max. Éste se ha convertido en hombre rico y poderoso, pero cuando se ve cerca de la muerte trata de zafarse el peso de su traición, pero David no lo permite. Al final uno llega a la conclusión de que es menos penoso no traicionar a los amigos, que al fin y al cabo no es más que una vil manera de traicionarse a sí mismo. Y viceversa.

Imagen de Henry James
Retrato de Henry James por Alice Boughton

La película trata de más cosas, pero ahora ando trabajando en una historia en la que tengo que introducir éste tema y, por casualidad, me llega a través de J.M.Coetzee la referencia de que los personajes de Henry James son protagonistas o víctimas también de alguna traición. Recuerdo muy vagamente Los papeles de Aspern, una novela corta que es lo único que he leído de este autor, de modo que tendré que indagar más en su obra en la medida en que pueda serme de utilidad.

Indirectamente, claro, un párrafo de Coetzee me hace reflexionar acerca de cómo la realidad puede obligar uno mismo a traicionarse, a traicionar lo que cree y piensa, los motivos por los que vive, aunque sean muy poco pragmáticos:

Así pues, David Truscott, que no entendía la x y la y, es un floreciente experto en marketing, mientras que él, que no tuvo la menor dificultad para entender la x, y la y, junto con otras muchas cosas más, es un desempleado intelectual. ¿Qué indica ésto sobre el funcionamiento del mundo? Lo más evidente que parece indicar es que el camino que conduce a través del latín y el álgebra no es el camino hacia el éxito material. Pero puede indicar mucho más: que comprender las cosas es una pérdida de tiempo, que si quieres tener éxito en el mundo, una familia feliz, una bonita casa y un BMW no deberías tratar de comprender las cosas, sino tan solo sumar las cifras o pulsar los botones o hacer cualquier otra cosa que haga la gente de marketing y por la que son tan espléndidamente recompensados”.

J.M.Coetzee. Verano.

Puta realidad.

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9 comentarios en “Ecuaciones y marketing

  1. Pues lee Otra vuelta de tuerca o Daisy Miller. En ambass encontrarás a personajes víctimas de una traición (más en Daisy Miller), aunque no me parece tan evidente como señala J.M.Coetzee. Ya me dirás…son novelas muy cortas.
    saludos

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  2. De amigos, traiciones, poder y ganadores anda el juego. Othello de Guillermito Shakespeare y El conde de Montecristo de Alejandro Dumas, padre. Aunque se rumorea que este último traicionó a un amigo, que era realmente quién escribía sus libros…

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    • En el Conde de Montecristo hay una traición por razones políticas, pero en mi opinión es más una historia sobre la venganza; me interesan los mecanismos de la traición, los motivos, las razones y las consecuencias. En el caso de la película de Sergio Leone la venganza de David se limita a ser fiel a sí mismo, a lo que cree, a sus amigos, incluido Max, que para él murió en una emboscada de la policía. Es un asunto que da para hablar mucho. Saludos.

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