Ajos y underground

Los ajos son la magdalena de la abuela. La abuela y el abuelo abrieron un restaurante de comida casera gallega en mitad de un barrio gitano. Lo que aparentemente podría parecer una locura, resultó ser un hecho pleno de sentido común. El susodicho barrio está a escasos metros del muelle pesquero de la ciudad y los gallegos eran entonces mayoría en la flota. De modo que en el restaurante siempre había cola a la hora de comer. Los marineros esperaban en la barra tomando unos chiquitos o un quinto de cerveza y, si tenían mucha hambre, iban dando cuenta del repertorio de tapas que se ofrecía a sus ojos. Ahora aquello es una farmacia, una versión moderna del quitapenas, en el barrio no quedan gitanos y de la flota sólo hay redes rotas junto a las casetas de los armadores.

Un día, un gitano que echaba la partida de cartas de sobremesa con los gallegos desalojó del bar a un borrachín usando el chorro de un sifón como una manguera antidisturbios.

Imagen de una publicación del samizdat
Una revista polaca del samizdat fechada en 1984.
La imagen es de dominio público

Leo El maestro y margarita de Bulgakov por recomendación de Ernán Dezá. La primera reflexión, inevitable ya nada más coger el ejemplar: la libertad de expresión cercenada por la imbecilidad de un político. Bulgakov fue una de tantas víctimas, pero no será la última. Condenado al ostracismo por el regimen de Stalin, la novela no fue publicada hasta 26 años después de su muerte. Muchos rusos la leyeron gracias al samizdat, la red de copia y distribución de literatura clandestina a la que recurren los escritores y lectores para defender y mantener su libertad de criterio.

En los llamados países libres ¿no ha sido la cultura underground otro tipo de samizdat? Ahí lo dejo, por si les apetece opinar al respecto.

Aprovecho para recomendares el estupendo blog de Ernán, Después de la media rueda. Sus escritos acerca de La Habana me recuerdan el ambiente que relataron Lezama Lima en Paradiso y Cabrera Infante en Tres tristes tigres. Ernán combina buena música y buenas letras, para leer con pausa sin perder detalle.

Feliz día.

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4 comentarios en “Ajos y underground

  1. Oh Bulgakov. Aún me gustaron más su libro de relatos Morfina (basado en sus experiencias como médico rural en la Rusia más profunda (también hay referencias más y menos directas a su adicción a la morfina)) y una novela corta que se llamaba Corazón de perro o algo así (una crítica feroz a aquellos que se dejan llevar demasiado por alguna ideología política hasta el punto de ser utilizados). Un autor apasionante. Lamentablemente, a parte de una obra de teatro (la isla púrpura, o algo parecido) no he podido encontrar más de este señor. Si alguien sabe algo que nos cuente. Me encantaría leer más.

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  2. Stalin era un elemento de cuidado, para mi más villano que héroe, pero hablar del tema nos llevaría demasiado.

    No he pillado del todo la relación entre el bar de los gallegos y la censura, pero puede ser porque hoy estoy un poco espeso.

    Un saludo

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