Llegar tarde, pero llegar

Esa sensación de llegar tarde, cuando las personas que quisieras ver, hablar con ellas, intercambiar puntos de vista, ya se han marchado del local, esa soledad de copas vacías y colillas medio apagadas, esa niebla sin respuestas, es la que siento cuando descubro a un escritor fuera de lo común treinta años después de haber publicado una de sus obras fundamentales. Me refiero al poeta granadino Javier Egea y su libro Paseo de los tristes.

Esa sensación de estar fuera de lugar, fuera de tiempo, me deja mucho más espacio para leer y comprender estos poemas desde una experiencia distinta y una visión distinta a la que tenían los lectores de los años ochenta. Después de todo, hay que celebrar que el camino de la poesía no sea una autovía de seis carriles en ambos sentidos, sino un sendero placentero y sinuoso en el que perderse al ritmo de tu propio paso.

Imagen de un poema inédito de Javier Egea

El poema inédito que reproduzco ha sido difundido en “Raro de blog” un proyecto de difusión en internet de la poesía de Javier Egea.

Por cierto, muy novelesca la manera como llegó la biblioteca personal del poeta granadino hasta la Fundación Rafael Alberti en El Puerto de Santa María.

Con independencia de ésta historia, si tienen la oportunidad de leer Paseo de los tristes, no la dejen escapar.

Anuncios

6 comentarios en “Llegar tarde, pero llegar

Comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s