En otras palabras

Andan los astrónomos excitados por la sucesión de eclipses lunares de estos días y, como para compensar tanto empirismo, los apocalípticos aprovechan para recordar las supuestas advertencias siniestras de esas lunas rojizas. Los medios, haciendo el corro de la patata alrededor, ponen ambas versiones en su crónicas, como si pudieran estar al mismo nivel el pensamiento científico y el pensamiento mágico.

Imagen de la tierra y la luna
La foto ha sido puesta en el dominio público por la NASA

Pero la luna, en otras palabras, siempre ha sido la luminaria romántica de las noches de amor, la lamparilla de noche de la bicicleta de E.T., el sueño húmedo de los fisios de cuello y la excusa más verosímil para los vecinos que salen a pasear de madrugada sin motivo razonable.

La luna es el sol de las noches, en otras palabras, el espejo del día, la prueba visible de que la luz, cuando se esconde, sigue ahí, un gran silencio blanco que me hace sonreir al verte.

Anuncios

6 comentarios en “En otras palabras

  1. “Pero la luna, en otras palabras, siempre ha sido la luminaria romántica de las noches de amor…” Ciencia y magia; pero magia es la que se extrae de tus bellas palabras. Un saludo.

    Me gusta

    • Bueno, el amor no es mágico -en éste sentido- ni razonable, como no lo son la mayoría de los sentimientos. Pienso que el amor es irracional y en esa cualidad está la prueba para saber cuando es verdadero.
      Gracías a tí por pasarte por aquí. Salud.

      Me gusta

Comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s