El caballo de Gulliver

Uno de los episodios más fascinantes de Los viajes de Gulliver es su estancia en ese territorio gobernado por caballos -Houyhnhnm- en el que los seres humanos son criaturas salvajes-yahoos- más bien cortas de entendederas.

Más allá de la enseñanza moral que Swift pretende transmitir, el hecho de considerar a un caballo como un ser dotado de inteligencia superior es una muestra más del amor que por ellos han tenido siempre británicos e irlandeses.

Otro autor británico, J.R. Tolkien hace unas magníficas descripciones de la belleza de los que viven en la tierra media, algo inalcanzable para la película a pesar de todo su derroche de efectos especiales. En El señor de los anillos aparece más de una docena de ellos cada uno con su nombre e historia singular.

Imagen de un caballo blanco
Un caballo en Inishmore / Fotografía de Luigi De Frenza (Licencia Creative Commons)

Hay muchos caballos famosos en la literatura, no los voy a citar, pueden leer una lista aquí.

El caballo es una especie animal que, aunque tiene su correlato en el mundo marino en el hipocampo, a mí me recuerda la dinámica de los delfines, la elegancia de sus movimientos, la suavidad de su apariencia, la nobleza del gesto, la plasticidad del salto. Son animales alegres, de mirada viva.

Gulliver, tras regresar de sus viajes, taciturno y solitario, termina hablando más con los caballos que con su mujer o con sus vecinos. Rara locura o, tal vez, locura muy humana, la de hablar con los animales como si buscáramos  en su compañía algo que algún día, sin darnos cuenta, perdimos para siempre.

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4 comentarios en “El caballo de Gulliver

  1. Es muy inglés -y se está extendiendo demasiado- preferir los animales a las personas. En Inglaterra -patria de Swift- se dice que un inglés quiere más a su perro que a su hijo. Y mucha gente ya sustituye los hijos por las mascotas.
    Estoy contigo, prefiero hablar con quien me contesta… lo que no me impide tener en casa un gato, una tortuga y un pájaro. Y los libros.

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    • No pretendía hablar de preferencias aunque haya salido en los comentarios, sino hacer un brevísimo apunte sobre los caballos en la literatura, como si la mañana que escribí este texto hubiera tenido el deseo imposible de cumplir de montar en uno y darme una vuelta por la campiña inglesa.
      Saludos.

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