Lunáticas perlas

Pasadas de moda, las perlas. Una impresión o una creencia infundada tal vez.

Nadie acredita a quien ha estado encerrada tanto tiempo en prisión tan áspera. La satinada belleza de su piel no convence a los ignaros.

Discrepo, claro.

Imagen de la luna
Foto: Santiago Pérez

La mácula, escondida en lo más profundo, vive sin remedio, sin que la perla logre olvidarla, tatuaje interior, culpa indeleble que justifica la generosa apariencia de su dueña, la belleza de su máscara, construida con los materiales del deseo.

Surgidas de la oscuridad, igual que los diamantes, las perlas no conceden terreno a la ñoñería, esa bisutería efímera, ese castigo de los miopes de almas.

Lunáticas. Corrientes y naturales. Imprescindibles excepciones que los falsos se empeñan en copiar.

Pero el saber primigenio, la mancha indeleble, es invisible, imposible copiarla, su camino es único y el resultado irrepetible.

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9 comentarios en “Lunáticas perlas

  1. “La mácula, escondida en lo más profundo, vive sin remedio, sin que la perla logre olvidarla, tatuaje interior, culpa indeleble que justifica la generosa apariencia de su dueña, la belleza de su máscara, construida con los materiales del deseo”. Un tesoro de perla literaria.

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