Breve profesión de fe en el libro

Los libros, los de papel, son como las ciudades, siempre están, estarán ahí, hospitalarias para visitarlas y leer sus calles, sus páginas. Soy de los que piensan que van a seguir estando ahí mucho tiempo, como ha dicho estos días Stephen King.

Hablo como lector, no soy una tendencia extraída de una serie numérica. Como lector que se acuesta cada noche con un libro desde hace más de treinta años.

Hay quien prefiere los libros electrónicos y es respetable. Yo no los prefiero. En ningún caso. Soy un sentimental –Kureishi pone en boca de uno de sus personajes que los sentimentales son gente que carece de sentimientos, ¿será posible?– y no tengo reservado ningún hueco en los míos para la desaparición del libro de papel.

Imagen de Paris en 1949
Paris, 1949 / Archivo del Museo del Transporte de Estocolmo / Sin restricciones conocidas por derechos de autor

Si esperan que les ofrezca una lista del tipo “diez razones por las que el libro de papel no desaparecerá”, desistan. Este tema me recuerda una leyenda que circulaba hace años entre los periodistas y en la Facultad de Periodismo de Madrid: el individuo que era capaz de escribir el mismo día un editorial con razones a favor y con razones en contra del gobierno. Muy escolástico. Muy bizantino.

Así que este post no es más que una especie de profesión de fe en los libros de papel. Como las ciudades que uno anhela visitar. Hay que creer en ellas sin haberlas visto. Ni siquiera el desencanto las hará desaparecer, siempre estarán ahí. Ya se sabe que el amor es ciego.

Y cuando llegue el día y dejen de existir, si eso ocurre alguna vez, será un placer no tener que contarlo.

Anuncios

10 comentarios en “Breve profesión de fe en el libro

  1. Hay un no sé qué en el libro electrónico que te invita a leerlo apresuradamente, mientras que el libro en papel te sugiere el reposo. De acabarse el formato papel se acabaría la lectura meditada y en profundidad, se resentiría el pensamiento y el deleite que conlleva.

    Le gusta a 1 persona

    • Gracias por su comentario. F. Joya. Es una idea interesante la que plantea. Supongo que todos tenemos razones para preferir uno u otro formato, o incluso los dos. Mi caso tan vez sea algo irracional, de ahí que hable de profesión de fe. Saludos.

      Me gusta

  2. Qué chido!!! yo creo que los libros de papel seguirán vivos!!! quiero creerlo… yo tampoco leo e-books… lo único que me gusta leer en la computadora son los blogs que sigo… para lo demás prefiero algo más “orgánico”… y libros… tengo que tocarlos, olerlos, sentada o recostada, es todo un ritual… muy hermoso…

    Le gusta a 1 persona

  3. Siempre que viajo llevo conmigo un montón de libros en la tablet, cuestión de comodidad, pero siempre me acompaña uno de papel, sin él siento que me falta algo en el equipaje. Como bien dice Zuri, abrir un libro tiene algo de ritual. Saludos

    Me gusta

  4. Hola, Santiago.
    Los libros de papel son —antes que nada— un objeto lúdico y erótico. Por eso siempre estarán entre nosotros. No es necesario echarles porras; ellos sabrán sobrevivir y ahora, con la impresión digital y sobre demanda, aún más.
    ¡Un abrazo!

    Me gusta

  5. La verdad es que en mi Kindle Fire hay montones de libros que he ido recopilando, pero a fin de cuentas, se trata de titulos mas que de libros, pues no los leo. Alguno que he leido era en formato pdf de los que encuentro en gutenberg o archive. Leer leer, es leer libros de papel, sentirlos como objetos que guardan un tesoro, el tacto es imprescindible y en los otros, eso no existe.

    Me gusta

Comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s