El Español, ese periódico de Blanco White

El siguiente artículo se publicó originalmente en este blog en 2010. Lo reproduzco, con algunas variaciones de forma, tras leer hace unos días que el periodista Pedro J. Ramírez lanzará este año un nuevo medio que, curioso, tendrá el mismo nombre que éste del exiliado autor de las Cartas de España.

La próxima primavera se cumplen doscientos años del nacimiento de El Español, el periódico que publicó en Londres el escritor y periodista sevillano (de ascendencia irlandesa) José María Blanco White (Sevilla, 1775; Liverpool, 1841).

José María Blanco White

La publicación se editó mensualmente entre 1810 y 1813 y bimestralmente su último año de existencia, 1814, el mismo año en el que Fernando VII acabó con las Cortes doceañistas y las libertades que propugnó, entre ellas el primer decreto de libertad de imprenta de la historia de España.

Historiadores como José Alvarez Junco y Gregorio de la Fuente han atribuido a éste cuatrienio el nacimiento del periodismo político en España: 279 periódicos se publicaron en la zona regida por los patriotas, frente a los 25 de la zona josefina (el país estaba invadido por las tropas de Napoleón, que enchufó a su hermano José como rey).

Dado el aire de libertad que agitó las imprentas de la época, es llamativo que una publicación como El Español naciera y muriese en Londres. Para un sacerdote como Blanco White, la capital británica era, desde luego, un lugar mucho más apropiado para vivir que la España de entonces, puesto que  defendió libertades públicas a las que se oponía abiertamente la Iglesia Católica española.

Además, el escritor sevillano era persona “non grata” para buena parte de la sociedad de la época, entre ella la gaditana, a la que acusó de defender sus intereses comerciales antes que los intereses de la nación, según relata el historiador Vicente Llorens en su introducción a las Cartas de España.

Sus ideas autonomistas para las ‘provincias’ americanas tampoco le granjearon demasiadas amistades entre el ‘establishment’ nacional.

El Español era, de largo, un periódico de información política tal y cómo ésta se entendía a principios del siglo XIX. Así lo declara su autor desde el primer número, que puede consultarse digitalizado en la Biblioteca Nacional:

Este periódico se publicará una vez al mes, y estará dedicado a tres objetos, que lo dividirán en otras tantas secciones. La una política, en que se trate todo lo que tenga relación con los asuntos del día y especialmente con la causa de España; otra en que se extractarán los papeles públicos nacionales y extrangeros; y otra literaria en que se dé a conocer la literatura española; sin excluir la inglesa según alcancen nuestros conocimientos. Pero como las dos secciones primeras son las más importantes, excluirán a la tercera en algunos números”.

Fue un medio crítico con el texto constitucional que aprobarían en 1812 las Cortes de Cádiz. El constitucionalista Joaquín Varela Suanzes lo resume así:

Blanco White confiesa que a través de éste periódico se había propuesto hallar “un camino medio entre la mal fraguada democracia de las Cortes y la arbitrariedad monárquica del tiempo de Carlos IV”

Y no obstante, participó, con la dificultad impuesta por la distancia —que en 1810 no era la de un click—, en el debate sobre el decreto de libertad de imprenta que se aprobó en noviembre de aquel año.

Blanco White criticó abiertamente desde su periódico este decreto, pues no entendía como ésta libertad iba a estar tutelada por las llamadas Juntas de Censura, elegidas por los parlamentarios en Cortes. Lo cuentan Avarez Junco y De la Fuente:

Para este intelectual emigrado, era un contrasentido que las Cortes designasen los jurados que debían entender sobre los delitos de opinión, pues recortaban de esta manera la libertad de los ciudadanos a la hora de criticar su labor y a ejercer el necesario control sobre los representantes de la nación”.

En cambio proponía que fuese un jurado popular quien decidiese al respecto. Escribió Blanco White en El Español (anotación de la cita anterior):

El poder de la imprenta intérprete de la opinión pública, es el contrapeso del poder de las Cortes, como el de éstas debe serlo del ejecutivo; y tan absurdo es que las Cortes nombren los árbitros de la imprenta, como que el poder ejecutivo, nombrase los individuos del legislativo. El pueblo debiera nombrar estos jueces: el pueblo debiera confirmarlos o mudarlos al cabo de cierto tiempo”.

Fuentes:

  • BLANCO WHITE, José, Cartas de España. Introducción de Vicente Llorens. Traducción y notas de Antonio Garnica. Madrid, Alianza, 1972.
  • ALVAREZ JUNCO, José y DE LA FUENTE MONGE, Gregorio, El nacimiento del periodismo político (La libertad de imprenta en las Cortes de Cádiz 1810-1814). Madrid, APM y otros, 2009.
  • El texto de Varela Suanzes está enlazado desde el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.
  • El retrato de Blanco White lo obtuve de la sección dedicada al autor sevillano en la biblioteca virtual de la Universidad de Liverpool.

Más información:

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6 comentarios en “El Español, ese periódico de Blanco White

  1. Reblogueó esto en Mujerárboly comentado:
    Reblogueo este estupendo post de Santiago Pérez Malvido, por la actualidad… y por el hecho de que Blanco White era de origen angloirlandés-españolgaditano… En fin: era un ilustrado curioso e inteligente. No se lo pierdan.

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