El árbol


El árbol sabe 
que la siembra crece lenta
morosa
caricia de la tierra
abierta a la intemperie
que su fruto fecundo
se oculta y a la vez
está presente, a salvo
de parásitos y carcomas 
así la arcilla virgen
o el carbón esperan
la savia de las manos
 
El árbol tienta 
el discreto hueco de silencio
donde germinan las ramas
por encima de sí el famélico
afán de las voces que reclaman
sazón al fruto 
prueba real de un tiempo indómito 
                             libre
refugio donde aún persiste el afecto
sabor de las hojas blancas
el lenguaje febril, el denso
fluir de sangre dentro de un cuerpo 
vivo de la semilla a la ceniza
Anuncios

5 comentarios en “El árbol

Comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s