Literatura inesperada

Hace algunas semanas instalaron en las paradas del transporte público de la ciudad francesa de Grenoble máquinas dispensadoras de poemas y relatos cortos. Cualquier usuario, mientras espera a que llegue el autobús, o el tren de corta distancia, puede acercarse a una de estas máquinas y descargarse gratuitamente un papelito que contiene un mini relato de ficción, un poema y una historieta o comic.

Las 600 historias diferentes que dispensa la máquina han sido seleccionadas por la comunidad de usuarios de la web de la empresa, según han publicado varios medios. Leí la noticia en The Guardian. La intención es ampliar la distribución de estas máquinas a varios países, incluido en España. Esto supondrá tener en stock relatos y poesía en varios idiomas.

Siempre han existido máquinas como estas, pero hasta ahora sólo dispensaban libros completos y no una historia que cabe en un papelito del tamaño del ticket de un supermercado que, al acabar de leerse, se convertirá más que probablemente en un gurruño de papel olvidado en cualquier bolsillo o en la papelera.

Es admirable una sociedad que prefiere leer un poema o un relato mientras espera el metro o el bus en lugar de entretener el tiempo muerto con algún videojuego. Es tan admirable que la noticia me parece casi increíble. Sé que aún quedan lectores que no salen de casa sin su libro de bolsillo, previendo estos tiempos muertos. ¿Será éste el público objetivo de estas máquinas, un lector empedernido que ha olvidado su pequeño montón de páginas en un abrigo diferente al que escogió hoy para salir?

Book vending machine
Una máquina de libros en París. Foto: Casper Moller (CC BY 2.0)

Un detalle interesante de estas ficciones mínimas es que no se puede escoger la que te va a tocar, como esas máquinas de bolas transparentes que tienen dentro llaveros, minipeluches o relojes de plástico. O como las galletas chinas con sus mensajes secretos. Uno no sabe si va a salir un poema erótico o un minirrelato de terror. Esta imprevisibilidad le confiere cierto halo de literatura sorpresa. Y al mismo tiempo nos retrotrae a una época muy antigua, cuando apenas había libros, y pocos lectores, y una novedad editorial era sorprendente debido a la escasez de la oferta. Eso ya no existe, la oferta es desmesurada, lo inesperado escasea.

El lado inquietante, pero tampoco mucho, es que ahora mismo deben existir ya máquinas capaces de escribir automáticamente poemas y relatos, sin necesidad de más intervención humana que la del programador de códigos. Basta introducir los parámetros en el programa y éste escribe solo, quizás no todavía una novela, pero sí una historia breve como estas que se venden ahora en Grenoble escritas por seres humanos.

Personalmente me parece una excelente noticia para la literatura que haya programas informáticos capaces de escribir novelas, cuentos y poemas. Me puede la risa cuando imagino a los prescriptores literarios aplicando, como Rick Deckard, el test Voight-Kampff a cada texto que llega a sus manos.

Anuncios

7 comentarios en “Literatura inesperada

  1. Es una noticia muy interesante, ya es hora que se dedique al más a incentivar la lectura, si en la TV hubiera anuncios de libros más a menudo seguro que la venta sería mayor de la que es. De todas formas esta noticia es buena aunque sea en Francia de momento donde se este dando.

    Le gusta a 1 persona

Comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s