Buen humor

Still life with skull, books, flute and pipe by Harmen Steenwyck

Se ríe la muerte de nosotros cuando no nos reimos. Se ríe porque nos sabe más cerca de ella, nos sabe ya al alcance de su abrazo, a tiro de piedra.
Hay que reirse de la muerte. Mirarla a la cara y reirse de ella. Así nos alejamos de su influjo, de su pesadez de anuncio repetido.
“La decisión más importante que tomas cada día es estar de buen humor”. Voltaire, como tantos otros, ya lo sabía.

Atardecer

Painting of a seascape at sunset
Painting: Seascape at sunset by Ernest-Ange Duez.

Desde que los poetas han contado el atarceder,
¿Qué me queda a mí por contar?
Solo puedo decir que ví al día
poner sus labios rojos sobre el horizonte gris
y besar la tierra al decir adiós.

Effie Lee Newsome. Poetas negros y sus poemas (1923)
La traducción es mía


Sunset

Since Poets have told of sunset,
What is left for me to tell?
I can only say that I saw the day
Press crimson lips to the horizon gray,
And kiss the earth farewell.

Effie Lee Newsome. Negro poets and their poems (1923)
Translation to spanish is mine.

Etiqueta gaditana

Nunca antes había ganado un premio literario, pero este julio que recién acaba me ha traído uno de manos de la editorial Kaizen, de etiqueta gaditana. Como dije el día de la entrega del mismo, debo agradecer al jurado, los escritores Jesús Maeso de la Torre y Daniel Fopiani, que escogiera mi narración de entre los diez finalistas que concursábamos. Podría haber ganado cualquiera de ellos.

El relato que presenté al concurso gira en torno al robo de un cuadro de Whistler de la Tate Gallery de Londres. Es un juego de tramas cruzadas cuyo tema no es precisamente el robo, aunque este funcione como motor de la narración. Es un relato sobre la autenticidad y su contrario, la falsedad, y sobre cómo las apariencias son engañosas siempre.

Me encantó escribirlo, entre otras razones porque forma parte de un proyecto más amplio en el que estoy trabajando desde hace meses —al ritmo habitual con el que escribo, el de la tortuga de Zenón, es decir, imposible de justificar— : un libro de relatos cortos cuyo titulo podría ser “La casa de Yañez”, dedicado a mi padre, que en paz descanse.

Nostalgias aparte, creo que es justo informar que los relatos finalistas han sido publicados por Kaizen en un volúmen titulado “Niebla en la orilla” y que pueden adquirir en su sitio web.

Imagen de los escritores finalistas del I Certamen de relatos Kaizen
El escritor Daniel Fopiani (primero por la izquierda) con los escritores finalistas. Foto©: Javier Fornell/Kaizen

Se da la circunstancia de que unos días antes de conocerse el fallo tuve la oportunidad de trabajar en la Feria del Libro de Cádiz vendiendo libros en el estand de la Asociación de Editores de Andalucía.

Esta asociación agrupa a pequeñas editoriales andaluzas. Una de las más destacadas es quizá Renacimiento, creada por Abelardo Linares, aunque también hay otras destacadas como Alfar y sellos menos conocidos como Barret, por citar uno más de entre otros muchos cuyo trabajo y dedicación bien merece el apoyo de las lectoras y lectores, que somos pocos aunque valientes.

Kaizen, la organizadora del premio del que escribo ahora es una de estas pequeñas editoriales. Desconozco si pertenece a la asociación, pero da igual, es una editorial chiquita que, como otras que hay en la provincia (Cazador de ratas, Canto y Cuento, Mayi o Cerbero son las que, a bote pronto, se me ocurren) merecen el apoyo de la tribu lectora. A mí, desde luego, me alegra que en Cádiz haya editoriales de Cádiz, y no es por nacionalismo provinciano sino por autoconfianza y amor propio colectivo. Que duren muchos años será buena señal.

Decía Gabriel García Márquez que escribía para que le quisieran. Algo de eso hay en quienes nos dedicamos a esta actividad solitaria y paranóica. Lo digo porque uno de los mejores ratos que he pasado últimamente fue en el club de jazz Riverside de Barbate donde se entregó el premio.

Y fue por la posibilidad de conocer a gente nueva. Compartir la compañía de otras personas que, con su indudable singularidad literaria y personal, lee y escribe como tú es una sensación reconfortante que espero tener la ocasión de repetir alguna vez. Y no me importará haber ganado o no un premio.

Belleza desconocida

Imagen de una obra de arte de la que se descponoce el título y la autora
Sin título. Autora desconocida.

Sin título. Autora desconocida. El resol apenas entrevisto. No hay fechas ni referencias. Solo una mirada. Y el rastro de las acuarelas. ¿Quién vive en este refugio? La propia autora, ¿o es un hombre?. ¿Existe en realidad este lugar? Sí, aunque sólo fuera un espacio amado por la mente que lo creó. Primero el pensamiento, luego los pinceles. Y con el tiempo, el olvido.
Tanta belleza se esconde en el sótano de un museo.
El amarradero, justo entre la marisma y ante el cabo, oculta en su sombra pequeños barcos grises de velas arriadas. Hacia el horizonte, una goleta se cruza en el color rumbo al Oriente. Geografia real enfrentando al viento y las olas. La perseverante erosión de la naturaleza. No hay humo en la chimenea, ha de ser verano.
Nunca sabremos quién levantó la mirada hacia las nubes de tormenta. Tras la pequeña casa, sobre la colina, en el cabo. Hasta allí y alrededor mira la pintora desconocida. Donde la escena no necesita título.